Alberca inflable y de plástico: cuidados del agua
Cómo mantener segura el agua de la alberca inflable o de plástico para los niños: cuándo cambiar el agua, cuándo usar cloro y qué evitar.
2 min de lectura
Una alberca pequeña sin filtro es distinta a una alberca de casa. El agua se calienta, recibe suciedad de los niños y no circula. Por eso la recomendación de las autoridades de salud (como los CDC de EE. UU.) es simple:
Alberca pequeña sin filtro (hasta unos 1,000 litros): vacíala y llénala con agua limpia todos los días. No le pongas cloro ni blanqueador.
¿Por qué no clorar la alberquita?
Sin filtro y con poca agua, el cloro desaparece o se concentra demasiado en pocas horas, y es difícil mantener una dosis segura. Puede irritar piel y ojos sin proteger de verdad.
Albercas de plástico más grandes o con filtro
- Con filtro (bomba conectada a la corriente), se puede tratar como una alberca normal, con dosis pequeñas.
- Usa la calculadora en modo simple: adapta la dosis a cucharas y vasos.
- Tápala cuando no la uses y saca hojas e insectos con una red.
Siempre
- Nunca dejes a un niño solo en la alberca, ni un minuto. Un ahogamiento ocurre rápido y en silencio, incluso con poca agua.
- Los niños con diarrea o que vomitaron no deben entrar.
- Al vaciarla, enjuágala y déjala secar al sol.
La dosis correcta depende del tamaño de la alberca y del producto que tienes. La calculadora hace la cuenta en cucharas y vasos.
Calcular la dosis ahora