Cómo cuidar la alberca: la rutina completa
Qué hacer cada día, cada semana y cada mes para que el agua de la alberca esté siempre limpia, sin gastar de más.
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Una alberca limpia no depende de productos caros: depende de la constancia. Quien la cuida un poco cada semana gasta menos y casi nunca necesita un tratamiento de choque.
Los 3 números que importan
- Cloro libre: entre 1 y 3 ppm. Es el que elimina bacterias y algas.
- pH: entre 7.2 y 7.6. Con pH alto, el cloro pierde buena parte de su fuerza.
- Alcalinidad total: entre 80 y 120 ppm. Mantiene el pH en su lugar.
Un kit de prueba sencillo mide cloro y pH en un minuto. Sin kit puedes guiarte por el aspecto del agua, pero es más fácil equivocarse con la dosis.
Cada día (o cada 2 días)
- Enciende el filtro algunas horas al día. Con calor, más tiempo.
- Saca hojas e insectos con la red antes de que se hundan.
- Pon la dosis de mantenimiento de cloro, o revisa que la pastilla siga en el flotador.
Cada semana
Mide el pH y el cloro con el kit de prueba.
Si hace falta, ajusta primero la alcalinidad, luego el pH y al final el cloro.
Cepilla paredes y fondo, sobre todo las esquinas y la línea del agua.
Aspira la suciedad del fondo y limpia la canasta del desnatador.
Cambia la pastilla de cloro, si la usas.
Cada mes
- Haz el retrolavado del filtro de arena (o lava el cartucho), según el manual del filtro.
- Mide la alcalinidad y, en albercas al aire libre con cloro estabilizado, el estabilizador (30 a 50 ppm).
Después de una lluvia fuerte, una fiesta con mucha gente o días muy calurosos, el cloro baja rápido. Mide y refuerza ese mismo día.
La dosis correcta depende del tamaño de la alberca y del producto que tienes. La calculadora hace la cuenta en cucharas y vasos.
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